¿Está la iglesia lista para captar al mundo para Cristo?

Pat Zukeran


La misión de la iglesia

La iglesia está llamada a captar al mundo para Cristo. Jesús nos ordenó: "Vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. . .".

Muchas iglesias y organizaciones cristianas están haciendo un trabajo maravilloso para cumplir con este llamado. Sin embargo, parece que en su mayor parte la iglesia ha respondido de una de dos formas. Algunas iglesias han escogido retirarse y protegerse del mundo recluyéndose en sus propias comunidades aisladas. Vemos grupos cerrados de comunidades cristianas con sus propias ligas deportivas, esuelas, clubes, etc. No hay nada de malo en los programas cristianos, pero si se hacen con una mentalidad aislacionista, creamos una iglesia retirada del mundo, irrelevante e incapaz de vincularse con el mundo incrédulo.

Vi un ejemplo de esto en un funeral, una vez. Como invitado que no conocía a nadie, me senté con los no creyentes del público y observé cómo los cristianos en el funeral interactuaban con los no creyentes. El pastor predicó un mensaje usando terminología ajena al no cristiano. Luego del funeral, en el almuerzo de recepción, vi a los cristianos en grupos hablando "cristianés", un idioma que sonaba completamente extraño. ¡Qué oportunidad malgastada! Este momento fue una pequeña muestra del peligro que crea el aislarnos del mundo: cristianos incapaces de relacionarnos con el mundo perdido.

Otra respuesta ha sido que, en vez de transformar el mundo, muchas iglesias han sido transformadas por el mundo. El pensamiento popular de la cultura ha desmantelado las verdades fundacionales sobre las cuales la iglesia se apoyó alguna vez. Las principales denominaciones están ahora en una batalla o han renunciado a su posición sobre principios clave con relación a la verdad, los absolutos morales y la verdad religiosa.

El resultado de estas dos respuestas ha sido devastador. George Barna escribe: "Al prepararnos para entrar en un nuevo siglo de ministerio, debemos abordar una conclusión ineludible: a pesar de la actividad y desparpajo que emana de miles de congregaciones, la iglesia de Estados Unidos está perdiendo influencia y adherentes más rápido que cualquier otra institución importante de la nación".{1}

Charles Colson escribe: "Vivimos en una cultura que es, en el mejor de los casos, indiferente. Una cultura en la que los valores judeocristianos son ridiculizados y donde la inmoralidad en los lugares altos no solo es ignorada sino hasta recompensada en la caseta de votación. Una cultura en la que la violencia, la banalidad, la bajeza y el comportamiento personal disgregante están destruyendo la urbanidad y poniendo en peligro la vida misma de nuestras comunidades . . . No es de extrañarse que muchas personas hayan llegado a la conclusión de que la 'guerra cultural' ha terminado y nosotros (la iglesia) hemos perdido".{2}

Estudiemos algunos de los temas clave que enfrenta la iglesia en el siglo XXI, y veamos cómo han afectado nuestro testimonio. Y veamos si estamos realmente listos para captar a nuestro mundo.

La iglesia y el mundo

Nuestra cultura actual y postmoderna adhiere a la posición de que la verdad objetiva universal no existe. La verdad es relativa a cada individuo y a cada cultura. Jim Leffel resume el relativismo postmoderno de esta forma:

"El relativismo dice que la verdad no está fijada fuera de la realidad, sino que es decidida por un grupo o un individuo por su cuenta. La verdad no se descubre, sino que se fabrica. La verdad cambia constantemente, no solo en cuestiones insignificantes como el gusto o la moda, sino en los temas cruciales de la espiritualidad, la moralidad y la realidad misma".{3}

El destacado pensador postmoderno John Caputo escribe: "La verdad fría y hermenéutica es que no existe ninguna verdad, ningún nombre maestro que mantenga cautivas las cosas". {4} Ambos hombres resumen la creencia postmoderna de que la verdad objetiva no existe y, por lo tanto, llegamos a la conclusión de que todas las afirmaciones de verdad son iguales, aun cuando sean contradictorias.

Esta comprensión de la verdad permea cada área de nuestra cultura. Las escuelas públicas, el gobierno y los medios promueven por igual la idea de que, "dado que hay múltiples descripciones de la realidad, ninguna visión en particular puede ser verdadera en un sentido último".

Una encuesta entre el público estadounidense reveló que el 66 por ciento estaba de acuerdo con la siguiente declaración: "No existe tal cosa como una verdad absoluta".{5} Entre los jóvenes, el 70 por ciento cree que no existe tal cosa como verdad absoluta; "dos personas pueden definir la 'verdad' de formas contradictorias y ambas pueden estar en lo correcto".{6}

Esta idea popular es contraria a la enseñanza bíblica. La verdad está arraigada en Dios. Se corresponde con los hechos de la realidad. Está encarnada en Cristo y revelada en la revelación de Dios, la Biblia. Jesús dice en Juan 14:6: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. . . ." Dios, que es verdad, nos ha revelado su palabra de verdad, la Biblia. En Juan 17:17, Jesús ora por sus discípulos, diciendo: "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad". La verdad absoluta es conocible porque Dios nos la ha revelado en la Biblia. La verdad no es una construcción social, creada por una cultura, ni es relativa, como afirman algunos postmodernistas. El Dios de la verdad la trasmite a nosotros, sus criaturas, de quienes espera que se sometan a esta verdad.

Durante dos milenios, la iglesia ha sido el custodio de la verdad. Sin embargo, la filosofía postmoderna desenfrenada parece haber influido en la iglesia de una forma terrible. Según los últimos estudios, la iglesia podría correr peligro de renunciar a su posición. De acuerdo con una reciente investigación, el 53 por ciento de los adultos en la iglesia creen que no hay verdad absoluta. Entre los jóvenes de la iglesia, la investigación muestra que el 57 por ciento no cree que exista una norma de verdad objetiva.{7}

Efesios 6 nos exhorta a participar en una batalla espiritual con la armadura espiritual que provee Dios. Un componente esencial es el "cinturón de la verdad". Sin una clara comprensión de la verdad, no podemos esperar captar exitosamente a nuestra cultura para Cristo. La verdad de Dios es el fundamento sobre el cual se apoya el mensaje de la iglesia.

La iglesia y la ética

La mayoría de los estadounidenses rechazan la idea de una verdad absoluta, así que naturalmente rechazan la idea de una verdad moral absoluta. George Barna escribe: "Esta transformación ha hecho más para minar la salud y la estabilidad de la sociedad estadounidenses -y, tal vez, del mundo . . ."{8}

El fallecido Dr. Francis Schaeffer escribió:

"Si no existe ninguna norma moral absoluta, entonces uno no puede decir en un sentido final que algo esté bien o mal. Al decir "absoluta" queremos decir aquello que se aplica siempre (a todas las personas); lo que brinda una norma final o última. Debe haber un absoluto si ha de haber principios morales, y debe haber un absoluto si ha de haber valores reales. Si no hay ningún absoluto más allá de las ideas del hombre, entonces no hay ninguna apelación final para juzgar entre individuos y grupos cuyos juicios morales están en conflicto. Solo nos quedan opiniones encontradas".{9}

La conclusión del Dr. Schaeffer es a la que debemos arribar inevitablemente si queremos mantener la creencia de que la verdad es relativa. El peligro de rechazar los absolutos morales es que renunciamos a nuestro derecho de juzgar las creencias o comportamientos de toda persona como correctos o incorrectos. Entonces llegamos a la posición no bíblica de tolerar todas las creencias y estilos de vida, sea que involucren la homosexualidad, el aborto, la misoginia u otros comportamientos. La Biblia, entonces, se convierte en un libro de sugerencias sobre cómo vivir, y ya no es la ley universal de Dios para la humanidad.

La encuesta de Barna muestra que la mayoría de las personas de nuestro país han llegado a esta conclusión. Según él, solo el 25 por ciento de los adultos y el 10 por ciento de los adolescentes creen que existe una verdad moral absoluta.{10}

La posición bíblica es que hay absolutos morales revelados. Dios, que es verdad, ha revelado su verdad a través de su palabra, la Biblia. La ley moral revelada en la palabra de Dios es universal. En Romanos 2, Dios es justo al juzgar a toda persona de acuerdo con su ley. Su ley es dada en su palabra, y también Él ha colocado un testimonio de su ley en la conciencia moral de los hombres (Romanos 2:14-16).

Según la encuesta de Barna, solo el 49 por ciento de los cristianos nacidos de nuevo estaban de acuerdo con la proposición de que la verdad moral es absoluta, y el 51 por ciento o estaban en desacuerdo o no sabían qué pensar acerca de la verdad moral.{11} El 57 por ciento de los adolescentes cristianos creen que, cuando se trata de la moral y la ética, la verdad significa cosas diferentes para personas diferentes; nadie puede estar absolutamente seguro de tener la verdad.{12}

Si no hay absolutos morales, no podemos definir claramente el pecado. La enseñanza sobre la vida santa se pierde ante la ausencia de normas de moralidad claras. Sin un fundamento moral, las iglesias y sus miembros están influidos por su cultura más de lo que ellos influyen en la cultura para Cristo. Es lo que estamos viendo en las iglesias hoy. Las denominaciones tradicionales están adoptando los valores de la cultura y abandonando la postura bíblica sobre varios temas morales. El filósofo cristiano Søren Kierkegaard advierte: "Una vez que la iglesia pacta con el mundo, el cristianismo queda abolido".{14}

El sincretismo contradice la enseñanza bíblica. La Biblia enseña que la verdad se encuentra en Jesucristo, y solo en Él. En Juan 14:6, Jesús dice: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí". Los apóstoles repiten esta afirmación. En Hechos 4:12, Pedro dice: "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos".

La Biblia enseña que ella misma es la fuente de verdad espiritual, y que la salvación se encuentra exclusivamente en Jesús. No solo la evidencia bíblica argumenta en contra del sincretismo, sino también lo hace la lógica.

Un breve estudio de las religiones mundiales revela que son contradictorias en sus afirmaciones de verdad básicas; por lo tanto, son mutuamente excluyentes. Ravi Zacharias escribe: "La mayoría de las personas piensa que todas las religiones son esencialmente iguales y solo superficialmente diferentes. En realidad, se cumple exactamente lo contrario".

Sin embargo, si todas las religiones son verdaderas, todas las prácticas religiosas son válidas y no pueden ser consideradas buenas o malas. Entonces, ¿debemos tolerar culturas que queman vivas a viudas en el funeral de su esposo por sus convicciones religiosas? ¿Y las religiones que enseñan a los jóvenes a ejecutar actos de terrorismo contra víctimas inocentes en nombre de Dios? Tendríamos que concluir que no podríamos decir si este tipo de prácticas son correctas o incorrectas.

Las ideas postmodernas han hecho su impacto en la iglesia con relación a la creencia en absolutos, a la verdad espiritual y a las afirmaciones exclusivas de Jesucristo. Jesús dejó en claro, en Juan 14:6, que Él es la fuente de verdad espiritual y el único camino a la vida eterna. Sin embargo, entre los cristianos nacidos de nuevo, el 31 por ciento cree que, si una persona es lo suficientemente buena, puede ganarse un lugar en el cielo. El 26 por ciento cree que no importa qué creencia uno sigue, porque todas enseñan las mismas lecciones. El 24 por ciento cree que, mientras vivió en la tierra, Jesús cometió pecados como las demás personas.{15} El 30 por ciento cree que Jesús murió, pero nunca tuvo una resurrección física.{16}

Estas encuestas revelan que una cantidad cada vez mayor de cristianos no comprenden las enseñanzas básicas con relación a la naturaleza única de Cristo y su mensaje. Si el cristianismo no es verdadero en sus afirmaciones únicas, la iglesia está predicando un mensaje de preferencia religiosa y no uno de verdad eterna. El poder del evangelio es que la verdad espiritual y la salvación se encuentran solo en Jesucristo.

La iglesia que capta

Nuestra cultura postmoderna presenta algunos desafíos formidables a la iglesia del siglo XXI. La iglesia está luchando con temas fundacionales como la naturaleza de la verdad, los absolutos morales y la verdad espiritual. ¿Qué se nos requiere si hemos de ser exitosos en captar al mundo para Cristo? Corresponde a los cristianos tener una fe valiente, corazones consagrados, una defensa convincente y una actitud compasiva.

1 Pedro 3:14-16 dice: "'No teman lo que ellos temen, ni se asusten'. Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto".

El mundo a menudo es hostil al mensaje de Cristo, especialmente su mensaje de salvación que se encuentra solo en Jesús y en su enseñanza sobre los absolutos morales. Por eso es esencial la fe valiente que vence al temor.

En segundo lugar, somos llamados a captar al mundo con corazones consagrados. Pedro escribe que, en vez de temer, debemos "honrar a Cristo como Señor". La fe valiente viene de un corazón consagrado a Jesús. Cuando Jesús es el Señor del corazón de un creyente, él o ella responden adecuadamente en cada situación. La iglesia es el mayor testigo de Cristo cuando Jesús es Señor en la vida de cada miembro.

En tercer lugar, para captar al mundo para Cristo, debemos tener una defensa convincente de la fe. Pedro escribe: "Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes". Se nos exhorta a nunca estar desprevenidos, nunca maldispuestos, y nunca tímidos en nuestra respuesta. La palabra "responder" en el griego es apologia, que se usaba con relación a una defensa pública formal, a menudo antes magistrados y en cortes judiciales. Todo cristiano es llamado a defender la fe.

Lamentablemente, gran parte de la iglesia no está en condiciones de hacer esto. Una reciente encuesta de Josh McDowell mostró que el 84 por ciento de los cristianos de primer año de la universidad no pueden explicar por qué creían.{17} No podemos esperar que un mundo escéptico crea nuestro mensaje si nosotros no podemos darles una razón convincente por la que deberían hacerlo. Por esta razón, todo cristiano es llamado al estudio de la apologética.

En cuarto lugar, debemos captar con una actitud compasiva. La "gentileza" se refiere a la actitud que depende de Dios para cambiar actitudes y mentes. La palabra que se usa en el original para "respeto" es la misma que se usa en el Nuevo Testamento para la reverencia mostrada hacia Dios. No debemos testificar con una conducta arrogante o combativa, sino con gentileza y respeto. Sin estas dos cualidades, es peligroso intentar evangelizar.

Probe Ministries está dedicado a equipar a la iglesia para captar al mundo para Cristo. Los ministerios de Probe incluyen nuestro sitio Web, libros y conferencias que le equiparán para captar a nuestro mundo con perspectiva e integridad, brindando a los cristianos una respuesta pronta para su fe.

Notas

  1. George Barna, The Second Coming of the Church, (Dallas: Word Publishing, 1998), 1.
  2. Charles Colson, How Shall We Now Live? (Wheaton, IL: Tyndale Publishing, 1999), ix-x.
  3. Dennis McCallum ed., The Death of Truth, (Minneapolis: Bethany House Publishers, 1996), "Our New Challenge: Postmodernism," por Jim Leffel, 31.
  4. John Caputo, Radical Hermeneutics: Repetition, Deconstruction, and the Hermeneutic Project (Bloomington, IN: Indiana University Press, 1987), 192.
  5. Gene Edward Veith, Postmodern Times, (Wheaton, IL: Crossway Books, 1994), 16.
  6. Barna, Third Millenium Teens, (Ventura, CA.: Barna Research Group, 1999), 44.
  7. Josh McDowell and Bob Hostetler, The New Tolerance (Wheaton, IL.: Tyndale House Publishers, 1998) 172-173.
  8. Barna, Boiling Point, (Ventura, CA.: Regal Books, 2001), 78.
  9. Francis Schaeffer, How Should We Then Live? (Old Tappan, N.J.: Fleming Revell, 1976), 145.
  10. Barna, Boiling Point, 78.
  11. Ibid., 80.
  12. McDowell and Hostetller, 21.
  13. Citado por Michael Horton, Beyond Culture Wars (Chicago: Moody, 1994), 37.
  14. Barna, Absolute Confusion, (Ventura, CA.: Regal Books, 1993), 79-80.
  15. Barna, "Born Again Christians," Barna Research Online, 19 April 2001, 2.
  16. Barna, "Americans' Bible Knowledge is in the Ballpark, But Often Off Base," Barna Research Online, 12 July 2000.
  17. McDowell and Hostetler, 173.

Bibliografía

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