¿Es necesaria la Navidad?

Jerry Solomon


¿En qué piensa usted cuando escucha la palabra "Navidad"? ¿En las compras alocadas? ¿En las tradiciones familiares? ¿Una conmemoración del nacimiento de Jesús? ¿O una combinación de todas estas respuestas, y más? Si usted ha vivido en Estados Unidos mucho tiempo, tal vez le cueste centrarse en un aspecto y no en los demás. Y si es un cristiano, tal vez quiera centrarse en el nacimiento de Jesús, pero pasa gran parte del mes de diciembre de compras o en tradiciones. Y entonces tal vez termine "las fiestas"--como ha llegado a conocerse este tiempo--sintiéndose culpable porque usted no se centró en Jesús como "la razón de la estación". Tal vez hasta quiere preguntarse si es realmente necesaria la estación, porque está exhausto, quebrado, y aliviado cuando ha terminado todo, hasta el próximo año.

Así que queremos preguntarnos: "¿Es necesaria la Navidad?".

Para encarar esta pregunta nos centraremos primeramente en la historia de la celebración y las costumbres que la acompañan. Luego nos concentraremos en el hecho de si la economía, las tradiciones o la teología la hacen necesaria.

Una breve historia de la Navidad

La iglesia primitiva no nos ha dejado ninguna indicación de que la Navidad formara parte de su calendario anual. Ciertamente el Nuevo Testamento no incluye un énfasis en este sentido. Philip Shaff, un historiador de la iglesia, sugiere tres razones para esto."

En primer lugar, el Antiguo Testamento no presentaba ningún festival correspondiente, como en el caso de la Pascua o Pentecostés. En segundo lugar, el día y el mes del nacimiento de Cristo no aparecen en ninguna parte de la historia del evangelio, y no pueden ser determinados con precisión. Además, la iglesia se detuvo ante todo en la muerte y la resurrección de Cristo--el hecho completado de la redención--, y lo convirtió en el centro del culto semanal y del año eclesiástico. Finalmente: la fiesta anterior de la Epifanía ... brindaba un sustituto. Sin embargo, el impulso artístico religioso, que producía durante todo el año eclesiástico, tiene que haber traído a la existencia tarde o temprano una festividad que forma la base para todas loas demás festividades en honor a Cristo".{1}

Así que la celebración de la Navidad apareció relativamente tarde en la historia de la iglesia. Y apareció como resultado de un cambio en la forma en que los cristianos trataron con la cultura que los rodeaba. Para ver la progresión de este cambio, será útil que consideremos las primeras festividades paganas que terminaron siendo transformadas por la iglesia.

Algunos eruditos afirman que el primer precursor de la celebración de la Navidad puede encontrarse dentro de una religión persa que influyó en la vida romana.

Una de las grandes festividades de la antigua Roma estaba relacionada con el solsticio de invierno, que se celebraba el 25 de diciembre como el Día Natal del Sol Invicto y estaba vinculado con la religión persa del mitraismo, uno de los rivales del cristianismo primitivo. La iglesia se apropió de este día para volver la atención de los cristianos del antiguo festival pagano hacia la celebración del "sol de justicia".{2}

Es especialmente interesante notar que el dios mitológico Mitra, de donde surge el nombre de mitraismo, "se describe como nacido de una roca, y su nacimiento fue visto por pastores en un día (25 de diciembre) que los cristianos reclamaron más adelante para el nacimiento de Cristo".{3}

En realidad, "la festividad de la Navidad fue probablemente la transformación o regeneración cristiana de una serie de festivales paganos afines... que se celebraban en Roma e n el mes de diciembre, en conmemoración de la era dorada de libertad e igualdad universal y en honor del sol invicto, y que eran grandes días festivos, especialmente para los esclavos y los niños".{4} Nuestra lucha contemporánea con la forma de reaccionar ante Halloween podría ser similar a la lucha que tuvo la iglesia primitiva con la Navidad. En particular, tuvieron que decidir si debían celebrar el nacimiento de Cristo y si lo celebrarían. Entonces la pregunta fue: ¿cuándo tendría lugar esta celebración? Sus respuestas son instructivas para nosotros hoy.

Schaff describe esta regeneración de festividades paganas a la luz de los cambios culturales que comenzaron a afectar a la iglesia:

"Si la festividad de Navidad hubiera surgido durante el período de la persecución, su derivación de estos festivales paganos hubiera sido refutada por la aversión entonces reinante de todo lo pagano; pero en la era nicena esta rigidez de oposición entre la iglesia y el mundo fue suavizada en gran medida por la conversión general de los paganos. Además, se escondía en esos festivales paganos mismos, a pesar de sus abusos sensuales, un profundo significado y una adaptación a una verdadera necesidad; podrían llamarse profecías inconscientes de la fiesta de Navidad".{5}

Frank Gaebelein nos informa que antes que la Navidad fuera reconocida en Occidente, había otra festividad destacada entre los cristianos de Oriente.

La primera referencia al 25 de diciembre como la fecha de la Natividad ocurre en el calendario filocaliano, que menciona su celebración romana en el año 336 d.C. Pero el reconocimiento del 25 de diciembre [en Occidente] ha sido precedido por el de otra fecha, el 6 de enero [en Oriente], cuando se celebraba la Epifanía, primero con relación al bautismo de Jesús en el río Jordán y luego con relación a la llegada de los sabios o magos para adorar al niño Jesús.{6}

Cuando el emperador Constantino se convirtió al cristianismo, sancionó la "cristianización" de varios énfasis paganos. Así que probablemente influyó "en la institución de una fiesta cristiana de cumpleaños del Sol de Justicia (Malaquías 4:2) como un rival del festival pagano popular del S ol Invicto (Sol Invictus) en el solsticio de invierno".{7} Pero es útil saber que su comprensión de la doctrina cristiana era tal que "no era consciente de ninguna exclusividad mutua entre el cristianismo y su fe en el Sol Invicto".{8}

Así que, desde la era de Constantino (306-337) en adelante, la Navidad fue incluida gradualmente en la cultura occidental. Para el tiempo de la Reforma, la mayoría de los líderes, incluyendo Martín Lutero, "estaban a favor de la abolición de todos los días festivos, excepto el domingo; pero los ... viejos hábitos del pueblo se oponían a una reforma tan radical".{9} "Durante el tiempo de Cromwell, en la Inglaterra del siglo XVII, [la Navidad] fue prohibida por el Parlamento, y en Nueva Inglaterra la celebración de la Navidad fue prohibida oficialmente".{10} Actualmente, por supuesto, casi una cuarta parte de cada año está dedicada a la celebración de la Navidad en la cultura estadounidense. Y, como veremos, hay diversas costumbres que enfatizan varias facetas de este tiempo del año.

¿Debería esta historia hacernos sentir incómodos? ¿Deberíamos considerar disolver el tiempo de Navidad? Obviamente, algunos han contestado: "¡Sí!" a estas preguntas, en el pasado y en el presente. Pero tal vez una respuesta más sabia sea prestar atención a las viejas tradiciones de la iglesia y decidir si esas tradiciones tienen un objetivo legítimo. Entonces nos vemos desafiados a decidir si debemos aislarnos de nuestra cultura, volvernos como nuestra cultura o transformar nuestra cultura. Al presente, parecería que deberíamos reevaluar lo que podría significar transformar el tiempo de Navidad para la gloria de Dios.

Costumbres

El tiempo de Navidad incluye muchas costumbres que damos por sentado. ¿Dónde, cuándo y cómo llegaron a tener estas costumbres un lugar en la celebración de la Navidad? Sus orígenes tal vez le sorprendan.

Alegría y regalos

"La alegría y la costumbre de dar regalos, especialmente a los niños, tal vez refleje la Saturnalia romana". {11} Durante esta festividad, los romanos honraban al "dios de la agricultura, dedicándose a comer y beber abundantemente, visitándose, con juergas enmascaradas y celebraciones de mala fama en las calles. Los tribunales cerraban y nadie era condenado por un crimen. Las apuestas eran legales. Los esclavos se vestían como sus amos y eran servidos por ellos. Se escogía un rey ficticio. Había intercambio de regalos; inicialmente, simples velas de cera o muñecos de arcilla".{12}

Follaje y luces

"En cuanto al uso de follaje y luces, esto se retrotrae a la celebración de las Calendas de enero, en la antigua Roma". {13} Las Calendas eran una celebración del año nuevo romano. La gente se regalaba ramas verdes, "cosas con miel", luces para iluminación y calor, y objetos de plata y oro. "Los cristianos usaban velas que simbolizaban a Cristo como la Luz del Mundo, aparentemente una combinación de costumbres romanas y hebreas".{14} Los druidas colocaban velas encendidas sobre ramas de árboles. La gente de la Edad Media ponía velas encendidas en sus ventanas en Nochebuena para guiar al niño Jesús en su camino. No se rechazaba a ningún extranjero, porque podría haber sido Cristo disfrazado.

Árboles de Navidad

"Los romanos decoraban los árboles con chucherías y juguetes durante la Saturnalia y colocaban velas sobre ellos para indicar el retorno del sol a la tierra".{15} "Los druidas honraban a Odín atando manzanas doradas y otras ofrendas a las ramas de los árboles".{16} En el siglo VIII, San Bonifacio habría dedicado su abeto al Santo Niño en oposición al roble sagrado de Odín. Sin embargo, Martín Lucero recibe el crédito por el árbol con el que estamos más familiarizados".{17} Los alemanes colocaban fruta, nueces doradas, pan de jengibre, rosas de papel y bolas de vidrio sobre sus árboles. Los polacos colocaban estrellas y ángeles. Los checos hacían ornamentos de cáscaras de huevo pintadas.

Escena del pesebre

Durante la Edad Media, la escena del pesebre fue usada para contar la historia del nacimiento de Cristo. San Francisco de Asís armó una natividad afuera de una cueva con animales y personas vivos. En Francia, los niños recogen musgo, piedras y follaje para una escena de natividad que se denomina crèche.

Villancicos

"Los primeros himnos de Navidad fueron escritos en el siglo V. Compuestos originalmente en latín, contenían principalmente temas teológicos. Los villancicos--canciones con temas personales más humanos--aparecieron en siglo XIII. Durante la Edad Media, la gente incorporó representaciones y obras a la celebración de Navidad. Los villancicos se convirtieron en una parte integral de estas representaciones. Luego de las obras, los cantantes de villancicos recorrían la calle cantando, lo que fue el comienzo de los villancicos callejeros".{18}

El tronco de Navidad

El tronco de Navidad se refiere a un tronco grande que solía ponerse en el hogar en Nochebuena como base del fuego. A veces los druidas quemaban un tronco de Navidad para representar simbólicamente la remoción de malos espíritus y el disenso en la familia en Navidad.

Muérdago

Para los nórdicos, el muérdago era sagrado para Frigga, la diosa del amor y madre del dios sol. Balder, su hijo, fue muerto por una punta de flecha sumergida en muérdago. Frigga derramó lágrimas que se convirtieron en las moras de muérdago. Frigga besaba a todos los que pasaban debajo del árbol. El sumo sacerdote de los druidas usaba una hoz dorada para cortar el muérdago sagrado.

Acebo

La planta de acebo era sagrada para el dios romano Saturno. Los romanos se daban guirnaldas de acebo con imágenes engalanadas de Saturno. Los cristianos adornaban sus hogares con esto. Los druidas creían que el acebo permanecía verde para que el mundo fuera hermoso cuando el bosque sagrado perdiera sus hojas.

Flor de Pascua

La flor de Pascua (poinsetia) fue traída a este país más de cien años atrás por el Dr. Joel Poinsett, el primer ministro de EE.UU. en México.

Tarjetas de Navidad

La primera tarjeta de Navidad pintada fue diseñada por John C. Horseley en 1846. El regalar tarjetas se convirtió en una tradición en la Inglaterra victoriana gracias a la reina y la historia "A Christmas Carol" de Charles Dickens.

Santa Claus

"Una fiesta medieval popular fue la de San Nicolás de Mira (alrededor de 340 d.C.), el 6 de diciembre, cuando se creía que el santo visitaba a los niños con admoniciones y regalos, en preparación para el regalo del niño Jesús en Navidad. A través de los holandeses, la tradición de San Nicolás (Sinter Klass, de donde surge Santa Claus) fue traída a Estados Unidos a su colonia de Nueva Ámsterdam, ahora Nueva York".{19} "Con los años, el Santa Claus estadounidense desarrolló muchas de las características seculares del Santa Claus británico, Father Christmas (Papá Noel), incluyendo su ingreso a la casa por la chimenea y el llenado de medias colgadas junto a la chimenea. Esta idea provino de una leyenda nórdica (escandinava). Pero el Santa Claus estadounidense quedó mejor definido en el siglo XIX. Clement Moore, en 1822, describió por primera vez a Santa Claus en un traje bordeado de piel conduciendo un trineo tirado por renos en su poesía 'Twas the Night Before Christmas'".{20}

Ahora que hemos recorrido la historia y las costumbres de Navidad, ¿podemos concluir que algo de esto es necesario en nuestro tiempo? Consideraremos la economía, las tradiciones y la historia/teología al intentar contestar esta pregunta.

¿Es necesaria la Navidad económicamente?

Primero, ¿es necesaria la Navidad económicamente? C. S. Lewis, en su modo brusco y lógico, nos da razones para considerar la cuestión de la necesidad económica de la Navidad. Escribió:

"Hay tres cosas que se conocen por el nombre de Navidad. Una, es una festividad religiosa. Esto es importante y obligatorio para los cristianos; pero, dado que no puede ser de interés para nadie más, naturalmente no diré más al respecto aquí. La segunda (con complejas conexiones históricas con la primera, que no necesitamos ver), es un feriado popular, una oportunidad de alegría y hospitalidad. Pero la tercera cosa que se denomina Navidad, lamentablemente, tiene que ver con todos... Quiero decir, por supuesto, el alboroto comercial".

Lewis sigue diciendo lo siguiente acerca del "alboroto comercial":

  1. En general, da mucho más dolor que placer
  2. La mayor parte es involuntaria
  3. Se entregan cosas como regalos que ningún mortal ha comprado jamás para sí mismo.
  4. La molestia.{21}

Este tipo de comentarios probablemente "suenen" como verdaderos para muchos de nosotros. Pero, ¿es realista intentar erradicar lo que se ha convertido en un elemento importante del sistema económico de este país? Helen Dunn Frame ofrece algunas perspectivas sobre esta pregunta:

"En cuanto a la economía, tal vez no estaríamos menos endeudados sin las compras de Navidad, porque... más de un cuarto del negocio minorista del año se realiza [durante el tiempo de Navidad], desde grandes almacenes a tiendas de comestibles. Sin este volumen de las fiestas, los precios durante el resto del año podrían ser más altos y podría haber menos trabajos disponibles".{22}

Esta reflexión nos deja con un desafío. Si queremos reducir el énfasis del lado comercial de la Navidad, ¿cómo lo hacemos sin afectar la economía? Tal vez la ganancia económica que viene del tiempo de Navidad pueda ser suplantada por alguna otra fiesta o énfasis. Pero, ¿cuál sería ésta? Tal vez sería abiertamente pagana, que no nos dejaría contentos. No parece haber una respuesta inmediata al dilema que enfrenta el cristiano al vivir en este país. Viene a mi mente la lenta erradicación de la esclavitud de la iglesia primitiva. Si la esclavitud se hubiera eliminado inmediatamente, hubiera creado un caos en el tejido social y económico. Por lo tanto, hubo un cambio paciente mientras la iglesia influía a la cultura que la rodeaba. Tal vez ese proceso pueda servir como modelo para nosotros.

¿Es necesaria la Navidad tradicionalmente?

Segundo, ¿es necesaria la Navidad tradicionalmente? La mayoría de nosotros vivimos con tradiciones. Hay tradiciones nacionales, tradiciones familiares, tradiciones religiosas, tradiciones deportivas, tradiciones militares, etc. que afectan nuestras vidas. Algunas son buenas; otras, no tan buenas. Algunas son agobiantes; otras brindan estabilidad y continuidad. Parece ser que las tradiciones forman gran parte de los que significa ser humano.

El tiempo de Navidad está lleno de tradiciones. Cuando comenzamos a centrarnos en la Navidad al final de cada año, generalmente significa que comenzamos a prestar atención al restablecimiento de cosas transmitidas por la generación anterior a la nuestra. Un árbol se pone en el mismo lugar; las mismas decoraciones--la mayoría de las cuales tienen su propia historia--son sacadas del lugar de almacenamiento; se escriben tarjetas; se compran regalos; y dedicamos una gran cantidad de energía a un día específico con la renovada esperanza de que seremos imbuidos por un sentido de paz y gozo. Aun cuando estos sentimientos no nos caractericen cuando ha finalizado la celebración, los buscaremos el próximo año. Y, por supuesto, es triste que muchos esperan con aprehensión la Navidad porque las tradiciones que formaron parte de su pasado ya no pueden ser restablecidas dado que las personas que compartieron esas tradiciones ya no están aquí.

Así que, ¿es necesaria la Navidad tradicionalmente? Para contestar esto, quiero ofrecer tres comentarios. Primero, las tradiciones de Navidad pueden ser partes estimulantes o agobiantes de nuestra vida. Depende de nosotros decidir qué serán. Segundo, las tradiciones que juntan a familias y amigos deberían ser eventos positivos. Su naturaleza positiva depende de nosotros. Tercero, las tradiciones que apuntan a la verdad de la Encarnación son recordatorios de la gloriosa provisión de Dios para nosotros. La forma en que construyamos nuestras tradiciones nos acercará o alejará de esta verdad.

¿Es necesaria la Navidad históricamente/teológicamente?

Tercero, ¿es necesaria la Navidad históricamente/teológicamente? De nuestras tres preguntas, esta es la única que tiene una respuesta afirmativa definida. Sin la Encarnación no hay esperanza, y la Navidad quedaría entregada por completo a la economía y las tradiciones desprovistas de Cristo. Malcolm Muggeridge ha escrito frases mordaces para describir la importancia del nacimiento de Cristo:

"Gracias a la gran misericordia y maravilla de la Encarnación, la escena cósmica se resuelve en un drama humano. Un drama humano en el que Dios se inclinó para relacionarse con el hombre, y el hombre se levanta para relacionarse con Dios. El tiempo contempla la eternidad y la eternidad, el tiempo, haciendo del ahora, siempre, y del siempre, ahora. Todo es transformado por este sublime drama de la Encarnación, la parábola especial de Dios para el hombre en un mundo caído.{23}

Estos profundos comentarios me llevan a considerar lo que es probablemente la mayor falacia del tiempo de Navidad, cuando no se considera a Cristo. Es decir, intentamos "conjurar" felicidad y significado sin sustancia. En palabras de Muggeridge: "Me encuentro cada vez más consciente de que esta es la verdadera situación: que la esperanza del hombre, que él puede crear a través de una agencia humana una vida feliz como individuo o una vida satisfactoria como colectividad, es la fantasía última".{24} La Navidad sin el nacimiento histórico de Jesús en el espacio y el tiempo y las implicancias teológicas de ese nacimiento nos dejan buscando algo que no puede obtenerse.

Pero puede comprenderse algún nivel de las implicaciones de ese nacimiento. ¡Despertemos a la tremenda presencia de Dios en carne humana! Pasar por el tiempo de Navidad sin una contemplación reflexiva de la maravilla de "Dios con nosotros" es vergonzoso. "El Ser Eterno, que conoce todo y que creó todo el universo, se volvió no solo un hombre sino (antes de eso) un bebé, y antes de eso un feto dentro del cuerpo de una Mujer. Si usted quiere hacerse una idea de esto, ¿le gustaría convertirse en una babosa o un cangrejo?".{25} Piense en estas hermosas y penetrantes frases de la pluma de Agustín:

"Él es mediante quien todas las cosas fueron hechas, y quien fue hecho uno de todas las cosas; quien es el revelador del Padre, el creador de la Madre; el Hijo de Dios por el Padre sin una madre, el Hijo del hombre por la Madre sin un padre; la Palabra que es Dios antes de todo tiempo, la Palabra hecha carne en un momento apropiado, el hacedor del sol, hecho bajo el sol; ordenando todas las edades desde el seno del Padre, santificando un día de hoy desde el vientre de la Madre; permaneciendo en el primero, saliendo del segundo; autor del cielo y de la tierra, surgido bajo el cielo de la tierra; inefablemente sabio, en su sabiduría un bebé sin palabras; llenando el mundo, yaciendo en un pesebre".{26}

C. S. Lewis aporta dos ilustraciones memorables de la Encarnación al pensar en lo que significa afirmar que Dios descendió a nosotros:

"En la historia cristiana, Dios desciende para volver a ascender. Baja; baja de las alturas del ser absoluto al tiempo y al espacio, baja a la humanidad... Pero baja para volver a subir y llevar a todo el mundo arruinado arriba con Él. Uno tiene la imagen de un hombre fuerte agachándose cada vez más bajo para colocarse debajo de algún gran peso complicado. Debe agacharse para levantar, debe casi desaparecer bajo la carga antes de enderezar su espalda increíblemente y salir con toda la masa balanceándose sobre sus hombros. O uno puede pensar en un buzo, que primero se reduce a la desnudez, luego echa una mirada a media altura, luego se pierde de vista en una salpicadura, desaparecido, bajando rápidamente por el agua verde y cálida hacia el agua negra y fría, bajando a través de una presión cada vez mayor hacia una región mortecina de fango y cieno y putrefacción reciente; luego subiendo nuevamente, al color y la luz, sus pulmones a punto de estallar, hasta que de pronto rompe la superficie nuevamente, sosteniendo en su mano el objeto goteante y precioso que fue a buscar abajo. Ambos ahora tienen color al salir a la luz: abajo, donde yacía incoloro en la oscuridad, él también perdió su color".{27}

Que nosotros "rompamos la superficie" de nuestras perspectivas de la Navidad para que podamos recobrar la cosa preciosa que es verdaderamente la Navidad: la celebración del nacimiento de Jesús, el Salvador. ConclusiónNingún aspecto de la celebración contemporánea de la Navidad es necesario en un sentido absoluto. Pero existe una necesidad económica; esto puede ser cambiado con gran esfuerzo. Podría idearse otro énfasis económico en otro momento del año para diferentes razones. Existe una necesidad tradicional, pero esto puede cubrirse a través de otras celebraciones. Por cierto, esta necesidad se cubre actualmente a través de muchos otros medios. Existe una necesidad histórica/teológica que no puede ser alterada. Si Dios no se hubiera hecho carne, entonces no habría esperanza para la humanidad. No habría ningún nacimiento de Cristo, ninguna muerte por nosotros y ninguna resurrección de la muerte a la vida. ¡Alabado sea Dios porque se humilló y se volvió como un hombre!

Notas

  1. Philip Schaff, History of the Christian Church, vol. III (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1910), 395.
  2. Frank Gaebelein, "The Most Beautiful Story Ever Told," Christianity Today (7 December 1979):19.
  3. The New Encyclopaedia Brittanica, Macropaedia, 4:552.
  4. Schaff, 396.
  5. Ibid.
  6. Gaebelein, 19.
  7. The New Encyclopaedia Brittanica, 603.
  8. Owen Chadwick, The Early Church (Harmondsworth, Middlesex, England: Penguin, 1967), 126.
  9. Schaff, 393.
  10. Gaebelein, 19.
  11. Ibid.
  12. Helen Dunn Frame, "Life Without Christmas: What if they gave our holiday back to the heathens?" The Dallas Morning News: Scene Magazine (9 December 1979), 42.
  13. Gaebelein, 19.
  14. Frame, 42.
  15. Ibid.
  16. Ibid.
  17. Ibid.
  18. Bill Perry, American Holidays (Ephrata, Penn.: Multi-Language Media, 1995), 21-22.
  19. The New Encyclopaedia Brittanica, 604.
  20. Perry, 20.
  21. C.S. Lewis, "What Christmas Means to Me," God in the Dock (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1970), 304-305.
  22. Frame, 42. National Review (24 December 1982), 1614.
  23. Ibid., 1615.
  24. C. S. Lewis, "The Incarnation," The Joyful Christian (N.Y.: Macmillan,1977), 51.
  25. Walter Elwell, "When God Came Down," Christianity Today (7 December 1979), 17.
  26. Lewis, "The Incarnation," 54-55.

© 1996 Probe Ministries. Todos los derechos reservados.

Traducción: Alejandro Field


Acerca del autor

Jerry Solomon, ex Director de Ministerios de Campo y Coordinador de Mind Games de Probe Ministries, sirvió como pastor adjunto en Dallas Bible Church después de dejar Probe. Recibió un B.A. (summa cum laude) en Biblia y el M.A. (cum laude) en historia y teología de Criswell College. También asistió a University of North Texas, Canal Zone College y Lebanon Valley College. Justo antes de la Navidad de 2000, Jerry partió para estar con el Señor a quien amaba y servía.

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