La sociobiología: evolución, genes y moral

Dr. Ray Bohlin


En 1981 escribí un artículo para la revista Christianity Today, que fue titulado "Sociobiology: Cloned from the Gene Cult" [La sociobiología: clonados de la secta de los genes].{1} En ese tiempo acababa de terminar un programa de postgrado sobre genética de la población y había participado en dos seminarios de postgrado sobre el tema de la sociobiología. Usted tal vez se esté preguntando: "¿Qué es la sociobiología, y por qué debería interesarme?".

Es una buena pregunta. La sociobiología analiza la base biológica de todo comportamiento social, incluyendo la moral. Le debería interesar a usted porque los sociobiólogos están diciendo que todos los sistemas morales y religiosos, incluyendo el cristianismo, existen simplemente porque ayudan a promover la supervivencia y la reproducción del grupo. Estos sociobiólogos, conocidos también como eticistas evolucionistas, dicen poder explicar la existencia de cada religión o sistema de creencia importante del mundo, incluyendo el cristianismo, el judaísmo, el islamismo, y aun el marxismo y el humanismo secular, en términos de la selección natural y la evolución. E. O. Wilson, un biólogo de Harvard e importante defensor de la sociobiología, afirma que el materialismo científico (una cosmovisión completamente evolucionista) terminará por superar tanto a la religión tradicional como a toda otra ideología secular. Si bien Wilson reconoce que la religión siempre existirá de alguna forma u otra, él da a entender que la teología, como una disciplina explicativa, dejará de existir.

La primera paradoja

Si bien la arrogancia de la sociobiología es muy obvia, contiene varias paradojas. La primera paradoja es sencillamente que la cosmovisión de la sociobiología no ofrece más que desesperanza cuando se la lleva a su conclusión lógica, pero sigue siendo aceptada en la comunidad académica.

Cuatro principios fundamentales de la sociobiología

La desesperanza de la cosmovisión sociobiológica y la falta de significado último que presenta surgen de lo que yo considero como los cuatro principios fundamentales de la sociobiología. El primer principio es la afirmación de que los sistemas sociales humanos han sido modelados por procesos evolucionistas. Las sociedades humanas existen en su forma actual porque funcionan, o al menos han funcionado en el pasado, y no porque estén basadas en algún tipo de revelación.

Segundo, está lo que el sociobiólogo Robert Wallace llamó el imperativo reproductivo.{2} El fin último de todo organismo es sobrevivir y reproducirse. La supervivencia de las especies es el fin último. Los sistemas morales existen porque terminan promoviendo la supervivencia y la reproducción humana.

Tercero, el individuo -al menos en lo que se refiere al tiempo evolucionista- es insignificante. Las especies y no los individuos evolucionan y persisten a lo largo del tiempo. E. O. Wilson afirmó que el organismo, su cuerpo, es simplemente la forma que tiene el ADN de hacer más ADN.{3} Cuarto, todo comportamiento es, por lo tanto, egoísta o al menos pragmático, en su nivel más básico. Amamos a nuestros hijos porque el amor es un medio efectivo de criar reproductores efectivos. Wilson enuncia el resultado combinado de estos principios bastante claramente en su libro On Human Nature, cuando dice:

"... ninguna especie, incluida la nuestra, posee un propósito más allá de los imperativos creados por su propia historia genética (es decir, la evolución)... no tenemos ningún lugar específico adónde ir. La especie carece de todo fin externo a su propia naturaleza biológica".{4}

Wilson está diciendo que, dado que los humanos han sido modelados sólo por la evolución, no tienen ningún propósito más allá de la supervivencia y la reproducción. El mismo Wilson reconoce que esta es una proposición poco atractiva.

Esperanza y significado

Dado que los sociobiólogos afirman que todo comportamiento es en última instancia egoísta, que el único fin o propósito de un organismo es sobrevivir y reproducirse, y que lo que se requiere en última instancia es la supervivencia de la especie y no del individuo, el valor y la dignidad personales desaparecen rápidamente. Las respuestas de los sociobiólogos cuando son confrontados con esta conclusión siempre me han resultado curiosas. Recuerdo claramente cuando planteé una pregunta relacionada con la esperanza y el propósito en un seminario de postgrado compuesto de estudiantes y profesores de biología. Pregunté: "Supongamos que yo estoy muerto y enterrado, y los agentes de descomposición están haciendo su obra. ¿Qué diferencia me hace ahora si me he reproducido o no?". Lo que quería decir era que, si la muerte es el final con "F" mayúscula, ¿a quién le importa si me he reproducido o no? Luego de un silencio incómodo, uno de los profesores contestó: "Bueno, supongo que no tiene ninguna importancia". En respuesta, pregunté: "¿No lo ven? Acabamos de hablar de cómo el único propósito en la vida es sobrevivir y reproducirnos, pero ahora ustedes reconocen que este propósito es en realidad una ilusión. ¿Cómo puede uno seguir con su vida cuando se da cuenta de que en realidad no importa lo que uno haga, que nada tiene sentido alguno?". Luego de un silencio aún más prolongado, el mismo profesor dijo: "Bueno, supongo que aquellos que serán escogidos en el futuro serán aquellos que saben que la vida no tiene ningún propósito, pero vivirán como si lo tuviera".

Si digo que me quedé anonadado por la sinceridad de su respuesta, me quedo corto. El hombre estaba diciendo en esencia que la raza humana se verá forzada a vivir con una mentira: la ilusión de esperanza y significado. Sin embargo, lo que era aún más perturbador era que nadie estuvo en desacuerdo ni ofreció la siquiera la protesta más remota. Aparte de mí, todos ahí aceptaban la evolución como un hecho, así que se veían forzados a aceptar esta conclusión. (Más adelante supe que al menos a un par de ellos no les agradó.)

Un profesor de filosofía de una universidad de Minnesota contestó recientemente mi desafío diciendo que tal vez había dos tipos diferentes de esperanza y significado: la esperanza y el significado en minúscula (es decir la supervivencia y la reproducción), y la Esperanza y el Significado en mayúscula (es decir el valor y el significado últimos). Todos tenemos esperanza y significado en minúscula, y tal vez simplemente no los haya en mayúscula. ¿Y qué? Pero ese era precisamente mi punto. La esperanza y el significado en minúscula no tienen ninguna importancia salvo que realmente existan la Esperanza y el Significado en mayúscula.

Tres respuestas

A lo largo de los años ha notado tres respuestas de los evolucionistas ante la cruda realidad de que su cosmovisión no ofrece ninguna esperanza o significado para su vida. La primera es una fuerte discrepancia con las conclusiones de la sociobiología, sin razones sólidas para discrepar. No les gusta el resultado, pero les resulta difícil cuestionar los principios básicos. Como evolucionistas, están de acuerdo con la evolución, pero no quieren creer que una existencia sin significado sea el resultado final.

La segunda respuesta es la simple aceptación. Estos evolucionistas están de acuerdo en que la vida no tiene ningún propósito o significado. Simplemente tienen que aceptarlo, como lo hizo el profesor de la historia. El compromiso que tiene con una cosmovisión evolucionista es total. Encuentro que esta actitud es más predominante entre los profesores y estudiantes de postgrado en instituciones seculares. Hay un fatalismo casi insólito que acepta estoicamente que el hecho de que a uno no le guste la teoría no es motivo suficiente como para plantear dudas acerca de ella, especialmente cuando está basada en "sólidos" principios evolucionistas.

La tercera respuesta es un salto existencial en busca de significado y significación cuando ambos han sido quitados. Este salto es ilustrado adecuadamente por el evolucionista Robert Wallace al final de su libro The Genesis Factor. Dice así:

"Yo no creo que el hombre sea simplemente un astuto egoísta, impulsado genéticamente a buscar su propia reproducción. Es eso. Pero es por lo menos eso. Es, obviamente, mucho más. La evidencia a favor de esto es sencilla y abundante. Uno sólo necesita escuchar el Canon en Re Mayor de Johann Pachelbel para saber que hay profundidades inconmensurables en el espíritu humano... Compadezco a la persona que nunca ha prorrumpido en una ridícula danza de plena exhuberancia ante un cielo estrellado; tal vez es más probable que una persona así interprete el mensaje de este libro más estrechamente. A quienes les costará más aceptar esta visión estrecha son aquellos que saben más acerca del gozo de ser nosotros. Mi entrenamiento biológico contradice algo que sé y algo que la ciencia no podrá sondear, tal vez porque el tiempo ahora es demasiado breve, tal vez porque no sea medible. Creo que nuestra desaparición, si ocurre, será una pérdida, una gran pérdida, una gran vergüenza en alguna ecuación desconocida".{5}

Lo que está diciendo Wallace en este pasaje es que hay algo que falta, y no puede encontrarse dentro de los confines de la cosmovisión evolucionista. ¡Así que busque donde pueda!

Algunos podrán sostener que las personas que tienen problemas con la falta de esperanza y significado están tomando todo esto demasiado seriamente. Yo no estoy de acuerdo. Al contrario, creo que están siendo muy coherentes con su cosmovisión. Si todo ha evolucionado, y no queda nada fuera de la mera biología para dar significado y significación a la vida, entonces debemos vivir en desesperanza, en negación o en una esperanza irracional.

La sociobiología está teniendo una popularidad cada vez mayor debido al fuerte compromiso de la comunidad científica con la evolución. Si algo es consecuencia lógica de la teoría evolucionista, que creo que es el caso de la sociobiología, entonces finalmente todos los que se consideran evolucionistas lo aceptarán, sea que los haga sentir cómodos o no. No tendrán ninguna otra opción racional.

La segunda paradoja

Al pensar en el concepto de que todas las sociedades y sistemas morales humanos deben tener características que aparentan haber evolucionado, esto me lleva a la segunda paradoja de la sociobiología. La primera era que, a pesar de la pérdida de esperanza y significado en el contexto de una cosmovisión completamente naturalista, la sociobiología ha seguido creciendo en influencia. La segunda paradoja involucra al cristianismo. Dado que el cristianismo está basado en la revelación, debería ser antitético o inexplicable para la sociobiología, al menos en algunas áreas críticas. No es irrazonable esperar que algunos aspectos de la moral cristiana sean consistentes con una perspectiva sociobiológica, dado que los cristianos de grupos pequeños y grandes ciertamente trabajan para el mejoramiento del grupo como un todo, y podría sostenerse que la supervivencia de los individuos crece de esta forma. Sin embargo, si la afirmación del cristianismo de que está basado en la revelación de un Dios trascendente es verdadera, me sorprendería -en realidad estaría sumamente desilusionado y confundido- si todo en las normas morales del cristianismo también tuvieran sentido desde una perspectiva sociobiológica. Lo poco que he visto a modo de evaluación del cristianismo de E. O. Wilson y otros sociobiólogos es una mala caricatura del verdadero cristianismo.

Quisiera ofrecer algunas sugerencias para la consideración. William Irons, en una discusión sobre teorías de la evolución de sistemas morales, comenta que el nepotismo es una predicción muy básica de la teoría evolucionista.{6} Debería esperarse que los humanos sean menos competitivos y más serviciales para con familiares que con no familiares. Cita numerosos estudiosos que respaldan su afirmación de que esta predicción, más que cualquier otra predicción sociobiológica, ha sido confirmada ampliamente.

Por cierto, el Nuevo Testamento tiene normas muy elevadas con relación a la importancia de la familia. Los líderes de la iglesia deben ser juzgados primero por la forma en que conducen y se relacionan con su familia (1 Timoteo 3:12; Tito 1:6). Sin embargo, Jesús deja muy en claro que, si hay un conflicto entre la devoción a Él y la devoción a nuestra familia, la familia ocupa el segundo lugar. Dijo:

"No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz sino espada. Porque he venido a poner en conflicto al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra; los enemigos de cada cual serán los de su propia familia. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá, y el que la pierda por mi causa, la encontrará" (Mateo 10:34-39).

En otros pasajes, Jesús promete que, si renunciamos a nuestra familia y a nuestras posesiones por Él, entonces recibiremos abundantemente más en esta vida y en la próxima, junto con persecuciones (Marcos 10:29, 30). Jesús mismo prefería la compañía de quienes hacen la voluntad de Dios a su propia madre y hermanos (Mateo 12:46-50). El claro mensaje es que, si bien nuestra familia es importante, nuestra relación con el Dios vivo viene en primer lugar, aun cuando miembros de nuestra familia nos obliguen a elegir entre Dios y ellos. La sociobiología podría contestar diciendo que tal vez el beneficio que se adquiere por la inclusión en el grupo compensará la pérdida familiar, pero ¿cómo puede la pérdida de toda la contribución genética de un individuo a la generación siguiente ser justificada por algún mecanismo evolucionista?

Puntos de acuerdo

Hasta aquí he concentrado mis comentarios en áreas donde la cosmovisión cristiana contrasta fuertemente con la cosmovisión evolucionista de los sociobiólogos. Ahora quisiera explorar un área de similitud curiosa.

Si bien el cristianismo no debería ser completamente explicable por la sociobiología, hay ciertos aspectos de la verdad cristiana que son bastante compatibles con ella. Siempre me ha asombrado una curiosa similitud entre la descripción bíblica del hombre natural, o los deseos de la carne, y la naturaleza del hombre según los principios evolucionistas. Ambos perciben al hombre como una criatura egoísta en el fondo que busca sus propios intereses. No es "natural" que un hombre se ocupe del bienestar de otros, a menos que logre algo a cambio.

La sociobiología parece ser bastante incapaz de predecir muchas de las características del comportamiento humano. La Biblia, por otra parte, nos informa que el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu, que le parecen locura (1 Corintios 2:14). Me he preguntado si nuestra naturaleza pecaminosa está de alguna forma envuelta por la biología o, para ser más específico, la genética. ¿Podría ser que alguna conexión genética con nuestra naturaleza pecaminosa explica al menos parcialmente por qué "no hay un solo justo, ni siquiera uno; no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios"? (Romanos 3:10, 11). ¿Acaso la transmisión genética de una naturaleza de pecado ayuda a explicar por qué "todos han pecado y están privados de la gloria de Dios"? (Romanos 3:23). ¿Es por esto que la salvación sólo puede ser a través de la fe, que no viene de nosotros sino que es un don de Dios, y no un resultado de las obras (Efesios 2:8, 9)? ¿Es por esto que la carne sigue batallando en nuestro cuerpo para que hagamos lo que no queremos hacer, por qué en nosotros no mora nada bueno, y por qué los miembros de mi cuerpo batallan contra la ley de mi mente? (Romanos 7:14-25).

Si hay un componente genético en nuestra naturaleza pecaminosa, parece razonable suponer que sólo el Espíritu de Dios puede vencer los deseos de la carne, y que esta lucha continuará en el creyente hasta que sea cambiado, hasta que veamos a Dios cara a cara (1 Corintios 13:12; 15:50-58). Hago estas preguntas sin pensar que me he tropezado con una gran verdad o la respuesta a un misterio de mucho tiempo, sino simplemente buscando puntos en común entre la verdad de la Biblia y la verdad acerca de la naturaleza humana que podríamos descubrir desde la perspectiva de la sociobiología. Toda verdad es en última instancia verdad de Dios. Si bien ciertamente no acepto la cosmovisión del sociobiólogo, me doy cuenta de que podría haber alguna verdad que puede ser descubierta por los sociobiólogos que puede ser llevada cautiva verdaderamente a la obediencia a Cristo (2 Corintios 10:5).

Cuando escribí ese artículo para Christianity Today, en 1981, finalicé con este párrafo: "Para saber qué apoyar y a qué oponerse, los cristianos involucrados en las ciencias sociales y biológicas deben ser eficaces estudiantes de sociobiología. La popularidad de la sociobiología ha pasado desapercibida por demasiado tiempo ya. Necesitamos un estudio preciso y cuidadoso así como un ojo avizor si queremos llevar a todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo".{7}

Notas

  1. Raymond G. Bohlin, "Sociobiology: Cloned from the Gene Cult," Christianity Today, 23 January (1981): 16-19.
  2. Robert Wallace, The Genesis Factor (New York: Morrow and Co.,1979).
  3. E. O. Wilson, Sociobiology: The New Synthesis (Cambridge,Mass.: Harvard University Press, 1975), 3.
  4. E. O. Wilson, On Human Nature (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1978) 2-3.
  5. Ibid., 217-218. Énfasis mío.
  6. William Irons, "How Did Morality Evolve?" Zygon 26 (1991): 49-89.
  7. Bohlin, "Sociobiology," 19.

© 1992 Probe Ministries. Todos los derechos reservados.

Traducción: Alejandro Field


Acerca del autor

Raymond G. Bohlin es el presidente de Probe Ministries. Se graduó de University of Illinois (B.S. en zoología), North Texas State University (M.S. en genética de la población) y University of Texas at Dallas (M.S., Ph.D. en biología molecular). Es uno de los autores de The Natural Limits to Biological Change (Los límites naturales del cambio biológico), sirvió como editor general de Creation, Evolution and Modern Science (Creación, evolución y la ciencia moderna), y ha publicado una gran cantidad de artículos periodísticos. El Dr. Bohlin fue designado como becario de investigación en 1997-1998 y 2000 en Discovery Institute's Center for the Renewal of Science and Culture. Si usted tiene algún comentario o pregunta sobre este artículo, envíelo por favor a espanol@probe.org. Por favor indique a qué artículo se está refiriendo.

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